||Dee @ 3:54
lunes 2 de febrero de 2009
...Un mustang rojo y tres cigarrillos}} ♠ 3:54
Algo ha ocurrido (posiblemente porque he andado toqueteando las cosas) y se perdieron las otras entradas... Como tampoco es una cosa que me revuelva las entrañas por dentro, he dicho ¡Voy a poner algo de una jodida vez! Y como tampoco me apetecía pensar demasiado he copipasteado el microrelato de presentación de Lo para que ocupe el primer puesto.
Voy a intentar que esto salga pa'lante como sea. No tengo ni idea de lo que voy/vamos a escribir, pero da igual porque amo el header y no permitiré que caiga en el olvido ò_ó
Voy a intentar que esto salga pa'lante como sea. No tengo ni idea de lo que voy/vamos a escribir, pero da igual porque amo el header y no permitiré que caiga en el olvido ò_ó
El rugido de aquel mustang rojo se apagó de repente, seguido de unos cuantos portazos. Dentro de aquel antro de mala muerte, el camarero tragó saliva mientras dejaba con cuidado el vaso a medio limpiar encima de la barra.
Todo se había quedado en silencio. Incluso aquellos moteros que se dedicaban a jugar a póker se habían girado hacia la puerta, esperando que alguien entrara.
El dueño del bar, tras la barra, había escuchado rumores. Un escalofrío le recorrió todo el cuerpo al imaginarse a aquellas dos mujeres calzadas en dos pares de tacones de diez centímetros. Incluso podía escuchar dentro de su cabeza un grito de guerra que, como hicieron las Morrigan, animaban a los guerreros celtas a luchar contra sus adversarios.
Agitó la cabeza, intentándoselo quitar de la cabeza. Eran solo rumores. Ni siquiera...
- ¡Joder, Dee! -gritó una voz femenina desde fuera- ¿No puedes tener un poco más de cuidado? ¡Hieres sus sentimientos, insensata!
Un chasqueo de lengua.
- Paso de ti. Quiero tirarme a alguien, y rápido -dijo otra voz femenina- ¿Crees que habrá algún tío bueno en este barucho?
El dueño, desde dentro, frunció el ceño. Pero, antes de que pudiera decir algo, otra voz femenina procedente del coche empezó a hablar.
- Sois las dos unas irresponsables. Primero os cargais a esa tal Alexia y ahora tú quieres coger la sífilis de alguno de estos borrachos -les regañó-. Aunque para borrachos ya os tengo a vosotras, claro... ¿Cómo se os ocurre...?
- ¡Discúlpate con él, insensible! -volvió a gritar la primera voz femenina.
- Ja.
- Si las señoritas desean algo más... -interrumpió una última voz masculina.
- Porno -dijeron al unísono las tres.
- Guay.
Una presentación digna de Lo que se merecía la primera entrada de este blog que pienso recuperar sea como sea y de la forma que sea, he dicho.
comments arriba.
Hailee camionera: ¡¡Y Carlo maricón, Carlo maricón!!
Etiquetas: Dee, Lo, microrelato, presentación
The End.

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